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lunes, 11 de febrero de 2013




Trilogía sobre Benito 16

Al hilo de los acontecimientos, rescatamos tres artículos escritos hace varios años:

Benito el Zampabollos

Abrí el otro día el periódico gratuito al azar que me dieron yendo de camino al trabajo, y mis ojos fueron golpeados por el siguiente titular: "Una pastelería Kosher de Roma hace las delicias del papa". La noticia venía ilustrada con una foto del infame Benedicto todo risueño y feliz en su decadencia física y moral. Aparentemente intrascendente, este evento hay que saber leerlo entre líneas. La noticia se refería al hecho de que los pasteles que tanto pirran al papa se los hacen unos pasteleros judíos. Nada que objetar, vale, te pueden gustar los dulces judíos, como hay quien aprecia la carne de foca cruda recién desollada, como los inuit, o como los vikingos el hediondo tiburón fermentado durante 6 meses. Lo realmente inquietante es que sea el jefe de la iglesia católica el que rinda simbólica pleitesía al judío de una manera tan burda y rastrerona. Todos sabemos que su elección estuvo más amañada que el cubilete de los trileros, y que lo primero que hizo cuando se vio papa fue visitar la sinagoga de Roma, imagino que para dar las gracias a alguien más que a Dios y a la Virgen, o tenemos noticia de sus estúpidas meteduras de pata al citar a destiempo y fuera de contexto y de lugar viejas refutaciones bizantinas del islam en un momento en que el horno no estaba para bollos, como si me diera a mí por acudir a su misa de jueves santo con una panda de strippers en traje de faena, estúpido e inapropiado, impropio de alguien que además de un cargo religioso ostenta un poder temporal sujeto obviamente a las más elementales leyes de la diplomacia. La foto del amigo benito era para verla, ¡un cromo!, que simboliza la verdadera cara de la iglesia católica en la actualidad: una institución envejecida más que antigua, chocheante más que dotada del discernimiento y la sabiduría de la madurez, y servilmente encorvada ante poderes ajenos: el dinero, la pseudo-masonería opusina, la banca, EEUU, o el estado de Israel. Con esa sonrisa de niño bueno que simboliza más la imbecilidad que la beatitud, Benito se gana su pedazo del cielo mendigando las migajas de la mesa del rico Epulón, como el pobre Lázaro. Hay una escena estupenda en la peli de Kubrick de la chaqueta metálica en la que el sargento encuentra un donut en la taquilla del desastroso recluta patoso. En vez de castigarle a él, castiga a todo el batallón: mientras le entrega el bollo para que se lo coma tranquilamente le dice "Ellos lo pagan, tú te lo comes". Los católicos palestinos e iraquies son hoy ese batallón. Espero sinceramente que los dulces kosher le gusten al abuelito. A mí me saben amargos.

Benito el Lameculos

He seguido sin excesivo interés la visita,o mejor dicho  el cortejo del infame Benito a los EEUU por la tele, que apenas veo, y por la prensa gratuita, que ameniza bien que mal mis infinitas horas de viaje en necropolitano. Realmente me pregunto qué cojones ha ido a a hacer allí. ¿Ha ido a entrevistarse con Bush? ¿Sobre qué? Realmente no podían dar una imagen más patética y lamentable. El uno porque es un cadáver político que ha infestado el mundo con dolor, miseria y odio de una manera como no se había visto desde hacía tiempo, y el otro porque es un cadáver viviente, envuelto en los albos oropeles de una religión decadente sin remisión, símbolo encarnado no de Cristo en la tierra, sino del Vaticano S.A., más preocupada por el poder y el dinero que por los pobres y los desgraciados, salvo honrosas excepciones, claro. Como se decía en Bizancio, las dos mitades de Dios se han juntado, y el parto de los montes fue un ratón. No han faltado ni las sibilinas visitas a las sinagogas, claro, a comulgar con bollos de los que tanto le gustan. Imagino que le guardarían unos cuantos en el tabernáculo. Quién sabe, hasta es posible que introduzca en la iglesia hostias kosher, ya que tanto se esfuerza en caerle bien a sus amiguitos sionistas. Me gustaría verle visitando algún barrio de negros, seguro que constituía un buen 'blanco'... Y sí, no ha faltado el consabido discursito contra los condones, las pajas, el aborto y el jevimetal, ya aburre... Poco o casi nada de la pederastia, uno de los rasgos característicos y caracterizadores de la iglesia católica actual a ojos de otras religiones, junto con la malsana visión de la sexualidad como reacción al ya caduco psicoanálisis de Freud. Tienen el mundo en sus manos, sí, pero el mundo se les está escapando. No sé si a Bush le sucederá la virago o el café con leche, pero sí sé que la situación no irá a mejor.

Benito el Anticristo

Tenía que pasar, no podía ser de otro modo: el sepulcro blanqueado que es hoy Benito 16 se ha abierto de par en par, por no decir de patas, para recibir al cadáver político que regenta los destinos de los USA y de más de medio mundo, y su esperpéntico acoplamiento ha tenido lugar en la santa Roma. No soy apocalíptico, ni nunca me he interesado por cábalas, profecías, Iqueres Jiménez del Oso, fines del mundo, y otras zarandajas de ese tipo, pero tengo que reconocer que esta vez ha sido diferente. He sentido escalofríos. El padre de la Mentira, Bush, y la mentira del Padre, Benito, concebida en extraño conclave, se han arrejuntado y tal que dos babosas rezumantes se han lubricado bien a fondo con lisonjas y parabienes. Las dos caras B de un mismo disco rayado: '¡Qué honor,qué honor,qué honor!', espetaba el estafermo de la CIA al ser recibido por Su Decrepitud: primero fue un pelele en manos de las drogas y del alcohol, ahora lo manejan poderes desde la sombra que apestan a  azufre y a gasolina, sobre todo a gasolina. ¿Es posible que Bush haya ido a pedir un exorcismo que libere su alma de tan oscuras fuerzas?¿O es acaso más probable que, como aquel rey francés, contrito y penitente, fuese a pedir la absolución a Roma de toda la miseria moral y material que ha traído al mundo? Francamente, no lo creo. En aquel caso el papa mantuvo en espera bajo la nieve al susodicho soberano, durante seis días, y solamente se dignó recibirle al séptimo. Eran otros tiempos, los de la oscura brillantez de la Edad Media. Pero en este caso no ha habido esperas, ni arrepentimientos, ni perdones. El viejo zorro blanco le ha expuesto las vanas glorias de su cubil romano, y hasta se ha rumoreado que Bush planea convertirse al catolicismo. ¿De qué me suena a mi eso? Ah, sí, hubo una vez una mierda seca mandando en Inglaterra que creyó que un poco de agua (bendita) mejoraría su aspecto. Pero el hedor que ha generado aun sigue asfixiando a muchos...

Parece probable que ese canalla se convierta a la fe de Roma, como su hermano Jeb, el de la República Española. También parece probable que Asnar, el de los pies en la mesa, ha tenido algo que ver en todo esto. ¿Quedará algo de humana dignidad en el alma de Benito 16 y le excomulgará una vez le haya bautizado? No lo creo. Su pública coyunda política parece un signo de la profunda sumisión de lo espiritual a lo temporal, y aún a lo material, que, de creer en esas cosas, precederían el final de los tiempos. Por eso me acojoné: porque entra dentro de lo concebible por parte de estos monigotes, o, mejor dicho, por quienes entre bambalinas les manejan quedamente, el iniciar una nueva cruzada como la de Irak. Con armas nucleares esta vez... Pero no, quiero pensar que no será ahora, que tiene que ganar el café con leche las elecciones, sino de aquí a diez años. Vivimos a un paso del abismo y tarde o temprano nos empujarán a él: está escrito, así que vigilad el cielo, ¡¡¡seguid vigilando el cielo!!!

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Zanjas que nos escinden
Zanjas en las que caemos
a veces sin poder salir
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